¿Cuándo se aplaza el tratamiento?
Normalmente el tratamiento se aplaza hasta la curación si hay una infección activa, una herida abierta, herpes labial, un brote de acné o eccema en la zona de tratamiento. Una enfermedad con fiebre también puede ser motivo para esperar.
Cualquier procedimiento en el que una aguja atraviesa la piel conlleva la posibilidad de llevar bacterias a tejidos más profundos. Inyectar cuando hay una infección o inflamación activa en la zona puede aumentar este riesgo y dificultar la cicatrización. Si suele tener herpes labial alrededor de la boca, es importante que lo mencione antes de tratamientos como el relleno de labios; su médico puede sugerir un enfoque preventivo cuando proceda. El tratamiento podrá reprogramarse una vez que la piel se haya calmado.
Algunos médicos también pueden sugerir un breve aplazamiento tras un tratamiento dental reciente, una vacunación o una enfermedad con fiebre. La práctica varía según el médico y el tratamiento. Si le surge un problema de salud nuevo antes de su cita, avisar con antelación a la clínica ayuda a evitar riesgos innecesarios, algo especialmente útil si viaja para tratarse. Aplazar no es un contratiempo, sino una parte normal de planificar el tratamiento con seguridad.
¿Qué afecciones requieren más cuidado con el Botox?
En los trastornos que afectan a la transmisión del nervio al músculo, como la miastenia gravis o el síndrome de Lambert-Eaton, la toxina botulínica por lo general no se recomienda o requiere una valoración muy cuidadosa. Algunos medicamentos también pueden alterar su efecto.
La toxina botulínica actúa reduciendo de forma temporal la señal que va del nervio al músculo. En los trastornos neuromusculares en los que esa señal ya está alterada, el efecto puede ser más intenso de lo esperado y puede aparecer una debilidad muscular no deseada. Por ello, estas afecciones suelen figurar entre las advertencias y contraindicaciones de la información del producto. Si tiene una enfermedad neurológica diagnosticada, debe describirla con detalle en la consulta, junto con sus medicamentos.
Se sabe que ciertos medicamentos, entre ellos algunos antibióticos y relajantes musculares, pueden aumentar el efecto de la toxina. Si ha recibido recientemente toxina por otro motivo, como la migraña o un espasmo muscular, también es importante saberlo. Una reacción alérgica previa a la toxina botulínica o a otros ingredientes del producto puede significar que el tratamiento no deba realizarse. Sin esta información no es posible dosificar ni planificar con seguridad.
¿Puedo ponerme Botox o relleno si tomo anticoagulantes?
Tomar anticoagulantes no es por sí solo un impedimento automático, pero puede aumentar los hematomas y el sangrado. No interrumpa estos medicamentos por su cuenta; coméntelo tanto con su médico estético como con el médico que se los recetó.
Los anticoagulantes, los analgésicos como la aspirina y algunos suplementos a base de plantas afectan a la coagulación y pueden aumentar los hematomas después de la inyección. La mayoría de estos medicamentos se toman por problemas del corazón, de la circulación o de la coagulación, y suspenderlos sin indicación puede suponer graves riesgos para la salud. Por eso es muy importante no dejar ningún medicamento por un tratamiento estético sin hablar antes con su médico. Su médico estético puede adaptar el plan de tratamiento teniendo en cuenta estos medicamentos.
Si tiene un trastorno de la coagulación conocido, como la hemofilia, la posibilidad de tratamiento y las precauciones necesarias deben valorarse junto con el especialista correspondiente. En algunos casos, opciones técnicas como el uso de una cánula o menos puntos de entrada pueden ayudar a reducir los hematomas, pero esta decisión es individual. También conviene que, en la consulta, incluya en su lista de medicamentos suplementos como el aceite de pescado, la vitamina E y el ginkgo.
¿Cómo se valoran las enfermedades autoinmunes y las alergias?
En una enfermedad autoinmune, el tratamiento se valora según si la enfermedad está activa y qué tratamiento recibe; normalmente se aplaza durante un brote. Los antecedentes de alergia se valoran frente a los ingredientes del producto.
En enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, el lupus, la esclerodermia o la enfermedad inflamatoria intestinal, el sistema inmunitario puede responder de forma distinta a los productos inyectados. Algunos tratamientos pueden planificarse en una fase de calma y con la opinión de su especialista, mientras que los procedimientos suelen aplazarse durante un brote. Los medicamentos que suprimen el sistema inmunitario también se consideran por separado en cuanto al riesgo de infección y la cicatrización, por lo que es importante mencionar todos los tratamientos que recibe.
Si alguna vez ha tenido una reacción alérgica a un relleno, a un anestésico local, a un medicamento o a un ingrediente de un producto, debe indicarlo siempre. Algunos rellenos contienen lidocaína, y algunos bioestimuladores y productos de polinucleótidos contienen ingredientes de distinto origen. Su médico elegirá los productos teniendo esto en cuenta. Los rellenos permanentes o de composición desconocida inyectados en el pasado también pueden influir en la planificación, así que comparta lo que recuerde.
¿Por qué las expectativas forman parte de la idoneidad?
Si existe una brecha clara entre lo que un tratamiento puede lograr de forma realista y lo que se espera, no tratar puede ser la decisión segura. Hablar abiertamente de las expectativas puede reducir la insatisfacción y los procedimientos innecesarios.
Las inyecciones estéticas y los tratamientos con dispositivos producen un cambio dentro de ciertos límites. Esperar un resultado quirúrgico, una transformación duradera con una sola sesión o el rostro de otra persona puede crear expectativas que van más allá de lo que un tratamiento puede hacer. En la consulta, su médico debe explicarle qué es posible, qué no lo es y cuándo otro enfoque podría ser más adecuado. A veces esta conversación termina con la recomendación de no tratar, lo cual es un resultado legítimo.
En el caso de personas que sienten una preocupación intensa y persistente por su aspecto, buscan nuevos tratamientos a intervalos cortos o se sienten insatisfechas después de cada procedimiento, un médico puede preferir hablarlo abiertamente en lugar de ofrecer otro tratamiento. No es un juicio, sino un enfoque que pone su bienestar en primer lugar. Cuando proceda, puede sugerirse el apoyo de otro especialista. El objetivo es un plan que tenga sentido y sea sostenible para usted.
Preguntas frecuentes
Tengo diabetes. ¿Puedo ponerme Botox o rellenos?
La diabetes no es por sí sola un impedimento automático, pero el grado de control de la glucosa en sangre influye en el riesgo de infección y en la cicatrización. Su médico valorará su estado de salud general.
¿Puedo ponerme Botox mientras tomo antibióticos?
Algunos antibióticos pueden aumentar el efecto de la toxina botulínica, y la propia infección que se está tratando puede ser motivo para aplazar. Indique a su médico qué medicamento está tomando.
¿Puedo ponerme relleno de labios con herpes labial?
Las inyecciones en los labios y a su alrededor suelen aplazarse hasta que un herpes labial activo haya cicatrizado. Si tiene herpes labial con frecuencia, menciónelo en la consulta.
Me puse un relleno permanente. ¿Puedo ponerme un relleno nuevo?
El tipo y la ubicación del relleno anterior pueden influir en la planificación. Compartir lo que recuerde y cualquier registro ayuda a su médico a decidir si es necesaria una valoración adicional, como una prueba de imagen.
¿Esta página abarca todas las situaciones?
No. Los ejemplos que aquí se recogen son información general y no son exhaustivos. Si un tratamiento es adecuado para usted lo decide su médico tras recoger su historial de salud y explorarle.
Tengo Hashimoto u otra enfermedad de la tiroides. ¿Puedo ponerme Botox o rellenos?
La tiroiditis de Hashimoto u otra enfermedad tiroidea bien controlada no suele ser, por sí sola, un motivo para evitar el Botox o los rellenos. Como el Hashimoto es una enfermedad autoinmune, su médico le preguntará si está estable y si tiene otras enfermedades autoinmunes asociadas. Mientras los valores de la tiroides no están estabilizados puede haber hinchazón facial o cambios de peso, por lo que valorar el volumen para un relleno puede tener más sentido cuando los niveles se hayan estabilizado.
Estoy en tratamiento contra el cáncer o acabo de terminarlo. ¿Puedo hacerme tratamientos estéticos?
Durante la quimioterapia, la radioterapia o un tratamiento inmunosupresor activos, las inyecciones estéticas electivas y los tratamientos con dispositivos suelen aplazarse. En este periodo el riesgo de infección puede ser mayor, la cicatrización más lenta y el recuento sanguíneo puede variar. Si un tratamiento estético es adecuado después del tratamiento oncológico, y cuándo, se decide con la opinión de su oncólogo, y las zonas que han recibido radioterapia se valoran con especial cuidado.
Tiendo a formar queloides o cicatrices gruesas. ¿Qué tratamientos requieren más cuidado?
La tendencia a formar queloides o cicatrices gruesas (hipertróficas) exige un cuidado especial con los tratamientos que generan una microlesión controlada en la piel, como la radiofrecuencia con microagujas, el láser y los peelings profundos. Con las inyecciones de Botox y de relleno, los puntos de entrada de la aguja son muy pequeños, por lo que en general se considera que este riesgo es menor. Aun así, sus antecedentes de queloides y la zona donde se formaron las cicatrices influyen en la elección del método y de la zona.
Tengo la tensión alta o una enfermedad cardíaca. ¿Puedo recibir inyecciones estéticas?
La hipertensión o la cardiopatía bien controladas no suelen ser, por sí solas, un impedimento firme para las inyecciones estéticas; lo que importa es si la enfermedad está estable y qué medicamentos toma. Los anticoagulantes pueden aumentar los hematomas, y la lidocaína de algunos rellenos se valora por separado en caso de problemas del ritmo cardíaco. Si lleva un dispositivo implantado, como un marcapasos, algunos tratamientos con energía pueden no ser adecuados.
Fuentes (3)
- U.S. FDA / Allergan: BOTOX Cosmetic (onabotulinumtoxinA) for injection: Highlights of Prescribing Information (2024)
- EMA: Nuceiva (botulinum toxin type A): Annex I, Summary of Product Characteristics (2024)
- Goodman GJ, Liew S, Callan P, Hart S (Australasian Journal of Dermatology): Facial aesthetic injections in clinical practice: Pretreatment and posttreatment consensus recommendations to minimise adverse outcomes (2020)
Este contenido es informativo con carácter general y no sustituye a una valoración médica personal.
