¿Qué es un relleno dérmico y cómo funciona?
Un relleno dérmico es un gel, casi siempre de ácido hialurónico reticulado, que se coloca bajo la piel para aportar volumen o soporte estructural. El efecto se ve de inmediato y el organismo degrada el gel de forma gradual.
El ácido hialurónico es un componente natural de la piel y del tejido conjuntivo. En los rellenos se estabiliza mediante un proceso llamado reticulación para que permanezca más tiempo en el tejido. Los productos se diferencian en firmeza, elasticidad y en cómo se distribuyen dentro del tejido, lo que se conoce como su reología. Por eso, un producto pensado para los labios se comporta de forma distinta a uno diseñado para el mentón o los pómulos, y la elección se hace según la zona.
El objetivo de un relleno no es cambiar su rostro, sino reequilibrar el soporte y las proporciones que han disminuido con la edad o que estructuralmente eran menos marcadas. La duración del efecto depende de la movilidad de la zona, del producto empleado, de la cantidad y de su propio metabolismo. Como los rellenos de ácido hialurónico se degradan con el tiempo, el aspecto vuelve poco a poco hacia el punto de partida, y si lo desea puede valorarse un retoque.
¿Qué zonas se pueden tratar con relleno?
Los rellenos se utilizan sobre todo en labios, mentón, pómulos, surco lagrimal, línea mandibular, sienes y dorso nasal. Cada zona tiene su propia anatomía, su perfil de riesgo y su tipo de producto adecuado.
Los objetivos habituales incluyen volumen y definición en los labios, equilibrio del perfil en el mentón, soporte del tercio medio en los pómulos, suavizar la sombra del surco lagrimal, definición de la línea mandibular, recuperar las sienes hundidas y un refinamiento sutil del contorno de la nariz. Algunas zonas, en especial la nariz, el contorno de ojos y las sienes, son anatómicamente más delicadas por su irrigación sanguínea y exigen experiencia y cuidado adicionales.
Cada zona tiene su propia página, donde se explica qué es realista conseguir y qué no puede lograr el relleno. A menudo resulta más equilibrado observar el rostro en conjunto que centrarse en un único punto. Un hundimiento del surco lagrimal, por ejemplo, puede estar relacionado con una pérdida de soporte en el pómulo. Por eso el plan se define según la estructura global de su rostro y no solo según la zona que más le preocupa.
¿A quién pueden no convenirle los rellenos?
Por lo general se evitan o se aplazan durante el embarazo y la lactancia, con una infección activa en la zona de tratamiento, en algunas enfermedades autoinmunes y ante una alergia conocida a algún componente. La decisión final se toma en la consulta.
Si hay un herpes labial, un grano u otra infección en la zona de tratamiento, normalmente se espera a que cicatrice. La medicación anticoagulante, la tendencia al sangrado, un tratamiento dental reciente o una vacuna reciente también pueden influir en el momento adecuado. Si se ha puesto rellenos en otro lugar y no sabe qué producto se usó, ese dato es importante; en algunos casos puede recomendarse una prueba de imagen o un periodo de espera antes de plantear un nuevo tratamiento.
Las expectativas realistas son tan importantes como la idoneidad médica. Una flacidez importante, bolsas marcadas bajo los ojos o diferencias estructurales que requerirían cirugía pueden no corregirse como usted desea solo con relleno. En esos casos, el médico explicará con claridad los límites del relleno y, si procede, comentará otras opciones. También hay información general sobre este tema en la página de idoneidad de la sección de seguridad.
¿Qué ocurre durante un tratamiento con relleno?
Tras la valoración y la planificación, se limpia la piel, puede aplicarse una crema anestésica y el relleno se coloca a la profundidad elegida con una aguja fina o una cánula de punta roma. El tratamiento suele durar de 30 a 60 minutos.
El primer paso es una consulta presencial en la que se valoran la estructura de su rostro, la calidad de la piel y sus expectativas. Se le preguntará por sus antecedentes médicos, su medicación y los tratamientos previos. Una vez claro el plan, se limpia la zona con un antiséptico. Muchos rellenos contienen lidocaína y, además, puede aplicarse una crema anestésica. La molestia que se siente varía de una persona a otra y de una zona a otra.
Según la anatomía de la zona, el relleno se coloca con una aguja fina o con una cánula de punta roma a la profundidad adecuada. A lo largo de todo el proceso son importantes la inyección lenta y controlada, las pequeñas cantidades progresivas y la observación atenta de cómo responde el tejido. El médico valora la simetría y la proporción a medida que avanza el tratamiento. Después hay un breve periodo de observación y, antes de irse, se le explican las pautas de cuidado posterior.
¿Qué puedo esperar después del tratamiento con relleno?
En los primeros días son frecuentes una ligera inflamación, enrojecimiento y hematomas. Durante las primeras 24 a 48 horas, por lo general conviene evitar el ejercicio intenso, las saunas, el alcohol y la presión sobre la zona.
La inflamación suele remitir en pocos días, aunque puede tardar un poco más en los labios y bajo los ojos. Las compresas frías pueden ayudar. Siga las indicaciones de su médico sobre el maquillaje, el masaje de la zona y dormir boca abajo. El resultado final suele valorarse a las dos o cuatro semanas, cuando el relleno se ha asentado y la inflamación ha desaparecido, por lo que normalmente se programa una cita de revisión.
El dolor creciente, la palidez de la piel, una coloración violácea moteada, cualquier cambio en la visión o el enrojecimiento acompañado de fiebre no forman parte de una cicatrización normal. Si nota alguno de estos signos, póngase en contacto sin demora con el médico que le ha tratado. También es útil saber de antemano cómo localizar a su médico en los días posteriores al tratamiento. Los consejos generales para prepararse y recuperarse se tratan por separado en la sección de seguridad.
¿Cuáles son los riesgos de los rellenos y cómo se manejan?
Los efectos secundarios habituales son inflamación pasajera, hematomas y sensibilidad. Entre los riesgos menos frecuentes pero importantes están la oclusión vascular, la infección y las reacciones inflamatorias tardías, por lo que el conocimiento anatómico y la preparación son esenciales.
Ningún tratamiento inyectable está totalmente exento de riesgo. Que el relleno entre en un vaso sanguíneo, o lo comprima desde fuera, puede en raras ocasiones interrumpir el flujo de sangre al tejido. La nariz, el contorno de ojos, las sienes y el entrecejo son zonas especialmente sensibles en este sentido. El conocimiento anatómico, la elección de la profundidad y del instrumento adecuados, la inyección lenta y el reconocimiento temprano de los signos de alarma contribuyen a reducir este riesgo, aunque no puede eliminarse por completo.
Una característica importante de los rellenos de ácido hialurónico es que pueden disolverse con una enzima llamada hialuronidasa. Disponer de esta enzima en el lugar del tratamiento es una medida general de seguridad que permite actuar con rapidez si ocurre algo inesperado. Utilizar un producto auténtico, trazable y registrado para su uso en Turquía, y que el tratamiento lo realice un médico autorizado en un centro sanitario con licencia, también forma parte de una práctica segura.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre relleno y Botox?
El relleno es un gel que se coloca en el tejido para aportar volumen y soporte. La toxina botulínica relaja temporalmente los músculos para suavizar las arrugas de expresión. Abordan preocupaciones distintas y a veces se planifican juntos.
¿Cuánto duran los rellenos dérmicos?
Depende de la zona, del producto, de la cantidad utilizada y de su metabolismo. En los rellenos de ácido hialurónico, un rango habitual es de 6 a 18 meses, y puede ser menor en zonas con mucho movimiento, como los labios.
¿Se puede revertir un relleno?
Los rellenos de ácido hialurónico pueden disolverse en gran medida con la enzima hialuronidasa. Se emplea tanto ante un resultado no deseado como en caso de complicación, y la decisión la toma el médico tras la exploración.
Viajo a Estambul para tratarme. ¿Qué debo prever?
Reserve tiempo para una consulta presencial, para una posible inflamación o hematomas y, si es posible, para una revisión antes de viajar. Evite programar el tratamiento justo antes de un vuelo o de un evento importante, y conserve un registro del producto utilizado.
¿Qué marca de relleno se utilizará?
El producto se elige según las necesidades de la zona, las características de su tejido y la valoración del médico. No es correcto clasificar las marcas en general; lo que importa es la idoneidad, la autenticidad y la técnica correcta.
¿Hay una edad adecuada para ponerse relleno?
No existe una edad ideal única; la decisión depende de lo que su rostro necesita realmente y no de su edad. En adultos jóvenes, el relleno se plantea con más frecuencia para proporciones estructurales como los labios, el mentón o la nariz, y más adelante para recuperar el volumen perdido. El relleno estético solo se plantea, por lo general, en adultos cuyo crecimiento facial ha terminado.
¿Pueden los hombres ponerse relleno dérmico?
Sí, los hombres pueden ponerse relleno; en ellos se utiliza sobre todo en el mentón, la línea mandibular, los pómulos y el surco lagrimal. La piel masculina suele ser más gruesa y los rasgos más angulosos, y como el rostro suele ser más grande, la cantidad de producto necesaria puede ser distinta. Normalmente el objetivo no es suavizar los rasgos, sino crear un contorno natural acorde con una estructura masculina.
¿Cuándo puedo volver al trabajo después de un relleno?
La mayoría de las personas retoma el trabajo de oficina el mismo día o al siguiente; el relleno no suele requerir una recuperación larga. La inflamación y los posibles hematomas se notan más en los dos o tres primeros días. Alrededor de los labios y los ojos, la inflamación o los hematomas pueden durar una semana o algo más; si su trabajo exige esfuerzo físico, puede resultar más cómodo tomarse uno o dos días libres.
¿Puedo ponerme Botox y relleno el mismo día?
Sí, cuando procede, el Botox y el relleno pueden administrarse en la misma sesión, porque actúan sobre tejidos distintos con mecanismos diferentes. Como el Botox suele tardar unas dos semanas en asentarse del todo, el médico puede preferir administrar primero el Botox y planificar el relleno para una sesión posterior en zonas donde el movimiento muscular influye en el aspecto del relleno. El orden depende de las zonas a tratar.
¿Qué influye en el coste de un relleno?
Los factores principales son el tipo de producto, el número de jeringuillas necesarias, cuántas zonas se tratan y el tiempo que requiere el tratamiento. Como la cantidad necesaria para una misma zona varía de una persona a otra, solo puede darse información fiable una vez elaborado el plan en una consulta presencial. Sea cual sea el coste, el producto debe ser auténtico, estar registrado en Turquía y ser trazable.
Fuentes (5)
- U.S. FDA: Dermal Fillers (Soft Tissue Fillers)
- American Academy of Dermatology: Fillers: FAQs
- American Society of Plastic Surgeons: Dermal Fillers
- Global Aesthetics Consensus Group (Plastic and Reconstructive Surgery): Global Aesthetics Consensus: Avoidance and Management of Complications from Hyaluronic Acid Fillers—Evidence- and Opinion-Based Review and Consensus Recommendations (2016)
- Medical Device Coordination Group (European Commission): MDCG 2023-5 Guidance on qualification and classification of Annex XVI products – A guide for manufacturers and notified bodies (2023)
Este contenido es informativo con carácter general y no sustituye a una valoración médica personal.