¿Qué puede mejorar el relleno de pómulos y qué no?
El relleno de pómulos puede reequilibrar el volumen perdido del tercio medio, definir el pómulo y suavizar la transición entre la zona de las ojeras y la mejilla. Por sí solo no corrige una flacidez importante ni el exceso de piel.
Con la edad, los compartimentos grasos del tercio medio se adelgazan y descienden, y también puede disminuir el soporte óseo. Estos cambios pueden dar un aspecto más cansado al rostro y hacer más visibles el surco lagrimal y los surcos nasogenianos. Un relleno colocado en puntos estratégicos del pómulo puede restituir parte de este soporte e influir en la apariencia global del rostro. Por eso, la planificación contempla el tercio medio en su conjunto y no solo el pómulo.
Sin embargo, el relleno no es un lifting facial. Cuando una flacidez marcada, la piel laxa y los pliegues profundos se tratan únicamente con volumen, el rostro puede quedar pesado y poco natural. En estos casos pueden plantearse bioestimuladores, dispositivos de energía o una opinión quirúrgica. En la consulta, el médico explica con claridad qué puede cambiar de forma realista el relleno y cuándo otro enfoque sería más adecuado para usted.
¿A quién puede no convenir el relleno de pómulos?
Puede no ser adecuado si su rostro ya tiene mucho volumen, si tiende a hincharse en la parte alta de la mejilla, o en caso de infección cutánea activa, embarazo o lactancia.
Un exceso de relleno en los pómulos puede hacer que el rostro se vea hinchado y redondeado. En personas que notan hinchazón en la parte alta de la mejilla por las mañanas o que tienden a retener líquidos, el relleno puede acentuarla. Si la zona ya se ha tratado muchas veces, puede ser necesario valorar el relleno existente y recomendar una pausa. Por ello es importante informar al médico de los tratamientos previos.
Los criterios generales de idoneidad son similares a los de otros rellenos: se tienen en cuenta la infección activa, el embarazo y la lactancia, la alergia conocida a algún componente y ciertas enfermedades sistémicas. Observando todo el rostro y no solo los pómulos, el médico decide en una valoración presencial si el relleno realmente le ayudaría y qué cantidad mantendría el equilibrio facial. También pueden comentarse otras opciones.
¿Cómo se realiza el relleno de pómulos?
Por lo general, el relleno se coloca en puntos elegidos y en pequeñas cantidades, en profundidad cerca del hueso con aguja o dentro de la capa grasa con cánula. El tratamiento suele durar entre 30 y 45 minutos.
En la consulta se examina el rostro de frente, de perfil y desde distintos ángulos, y se valora cómo incide la luz sobre el pómulo. Los puntos de inyección se planifican según la estructura del pómulo y el soporte necesario. Habitualmente se elige un ácido hialurónico con buena retención de forma y capacidad de elevación, según el grosor del tejido. Tras la limpieza, la molestia se reduce con un producto con lidocaína o con anestesia local.
En la parte inferior e interna del pómulo, cerca de la zona de las ojeras, hay nervios y vasos sanguíneos importantes. Por ello, los puntos de inyección se planifican alrededor de estas estructuras y el relleno se coloca despacio y con control. El médico comprueba la simetría en cada etapa, teniendo en cuenta que las dos mitades de un rostro son naturalmente algo distintas. El objetivo es un resultado que parezca una versión descansada de su propio rostro.
¿Qué esperar después del relleno de pómulos?
La hinchazón leve, la sensibilidad y, en ocasiones, los hematomas remiten en pocos días. Durante los primeros días se aconseja no dormir boca abajo, no masajear la zona y evitar el ejercicio intenso.
Tras el tratamiento, los pómulos pueden notarse algo llenos y tensos, y puede haber una breve sensibilidad al masticar o sonreír. Las compresas frías pueden ayudar. Por lo general se recomienda evitar durante los primeros días el ejercicio intenso, las saunas y el alcohol. El resultado final se valora cuando la hinchazón ha remitido por completo. Si nota algún síntoma inesperado, como un dolor creciente o un cambio de color de la piel, póngase en contacto con su médico sin demora.
Como la zona del pómulo se mueve relativamente poco, el relleno aquí suele durar más, aunque la duración depende del producto, la cantidad y factores individuales. En la revisión se evalúan la simetría y el equilibrio del tercio medio. Si hace falta, puede añadirse un pequeño retoque, y los tratamientos posteriores se mantienen medidos para evitar un exceso de volumen. El momento de un futuro tratamiento depende de cuánto relleno quede y del equilibrio general del rostro.
¿Cuáles son los riesgos del relleno de pómulos?
Los efectos frecuentes son hinchazón, hematomas y sensibilidad. Entre los riesgos menos frecuentes figuran la oclusión vascular, la infección, las irregularidades y las reacciones inflamatorias tardías.
En el pómulo también hay vasos sanguíneos, sobre todo cerca de la zona de las ojeras y a los lados de la nariz. La oclusión vascular es poco frecuente, pero reconocerla a tiempo es importante. Un dolor creciente, la palidez de la piel o una coloración moteada deben comunicarse al médico de inmediato, ya que no forman parte de la cicatrización normal. Disponer de hialuronidasa es una medida general de seguridad que permite responder con rapidez en una situación así.
A largo plazo, los tratamientos frecuentes con grandes volúmenes pueden dar al rostro un aspecto pesado y artificialmente redondeado. Por eso el rostro se reevalúa en cada visita y no se añade relleno donde no hace falta. Un entorno estéril y una preparación cuidadosa de la piel son parte esencial del tratamiento para reducir el riesgo de infección. Informar de los tratamientos previos también ayuda al médico a planificar con seguridad.
Preguntas frecuentes
¿El relleno de pómulos hará que mi rostro se vea hinchado?
Las cantidades medidas, colocadas en los puntos adecuados, no deberían hacer que el rostro se vea hinchado. Un exceso de volumen o una colocación incorrecta pueden dar un aspecto redondo y pesado, por lo que el plan es gradual.
¿Puede el relleno de pómulos ayudar a la zona de las ojeras?
En algunas personas, apoyar el tercio medio puede suavizar de forma indirecta la transición entre la zona de las ojeras y la mejilla. Esto varía de una persona a otra y se valora en la consulta.
¿Cuánto dura el relleno de pómulos?
Un rango habitual es de 12–18 meses. Influyen el producto, la cantidad, la estructura de la zona y su metabolismo, y en la consulta se le da una estimación personal.
¿El relleno de pómulos es lo mismo que un lifting líquido?
No. El relleno de pómulos trata una zona concreta, mientras que el lifting líquido es un enfoque más amplio que puede combinar relleno, bioestimuladores y, a veces, toxina.
¿Puede el relleno de pómulos reducir mis surcos nasogenianos?
Al apoyar el tercio medio, el relleno de pómulos puede ayudar de forma indirecta a que los surcos nasogenianos se vean menos marcados en algunas personas. Pero si el surco se ha convertido en un pliegue profundo o se debe a una flacidez importante, el relleno de pómulos por sí solo no será suficiente. Valorar el soporte del tercio medio antes de rellenar directamente el surco suele dar un resultado más natural.
Tengo las mejillas hundidas tras adelgazar. ¿Es una opción el relleno de pómulos?
A menudo sí; las mejillas y el tercio medio con aspecto hundido tras la pérdida de peso son un motivo frecuente para plantearse el relleno de pómulos. Si perdió peso rápidamente con dieta o medicación, esperar a que el peso se mantenga estable durante un tiempo permite un plan más preciso. Cuando la pérdida de volumen es generalizada, el relleno de pómulos puede combinarse con bioestimuladores; si la laxitud de la piel es marcada, el efecto del relleno es limitado.
¿Se verá distinto mi rostro al sonreír después del relleno de pómulos?
En los primeros días, la hinchazón puede hacer que los pómulos se noten algo llenos o tensos al sonreír; esto suele aliviarse en una o dos semanas. Colocar el relleno en la capa adecuada y en cantidad medida ayuda a mantener naturales las expresiones. Un abultamiento que aparece al sonreír y no remite debe valorarse en la revisión.
¿Qué diferencia hay entre un relleno de pómulos de ácido hialurónico y un bioestimulador?
El relleno de pómulos de ácido hialurónico aporta volumen de inmediato y, si es necesario, puede disolverse con hialuronidasa. Los bioestimuladores, en cambio, estimulan la producción propia de colágeno de la piel; gran parte de su efecto aparece de forma gradual a lo largo de semanas, a menudo se necesitan varias sesiones y la mayoría no puede disolverse con una enzima. Cuál le conviene depende del grado de pérdida de volumen y de la rapidez con la que desee ver un cambio.
Fuentes (3)
- U.S. FDA: JUVEDERM VOLUMA XC, P110033 (Premarket Approval record) (2013)
- Trinh LN et al. (Facial Plastic Surgery): Hyaluronic Acid Fillers for Midface Augmentation: A Systematic Review (2021)
- Pavicic T et al. (Dermatologic Surgery): Safety of Cohesive Polydensified Matrix Cross-Linked Hyaluronic Acid Volumizing Gel in Temporal Hollows and Cheeks: A Prospective, Open-Label, Postmarket Study (2021)
Este contenido es informativo con carácter general y no sustituye a una valoración médica personal.
